Nací en en la Calle independencia en el Distrito Federal en 1974, la mayor de 4 hermanos. A los 23 años comencé a trabajar en la fabrica de Gillete en Naucalpan. Después de trabajar 16 años ahí, la fabrica se mudo a Irapuato y no me pude mover por Diana, mi chiquita, que estaba recién nacida.

Diana hoy tiene 4 años y va a cumplir 5 para agosto. Ella es mi vida y motor. Es la niña que me da fuerza y me cambia todo mi panorama.

Cuando se fue la fábrica a Irapuato me sentí muy triste. Estuve año y medio solo cuidándole, pero al separarme de mi pareja tuve que volver a trabajar.

Encontré un trabajo en un empresa textil como ayudante general. Ahi le ponía etiquetas a la ropa, la ensamblaba y le ponía el cubre polvo. Entraba a las 7:30 AM, salía a las 5:30 PM con una hora de comida y ganaba $720 a la semana.

Yo para sacar adelante a mi niña tenía que también ir los sábados y los domingos. Veía que a mi hija le faltaban cosas y yo voy a hacer lo que sea por ella.

Una amiga que se había ido del trabajo me platicó de Aliada. Ella me dijo que con esto podía salir adelante. Cuando pedí el aumento en la empresa, me dijeron que para lo que hacía estaba súper bien pagado. Gracias a Dios yo ya estaba haciendo mi aplicación para entrar a la plataforma.

Una semana después fui a las oficinas, me hicieron mis entrevistas con los psicólogos y mis pruebas y dos días me llegó un mensaje Florentina para decirme que había pasado.

Venía yo llegando de la tienda y cuando vi mi teléfono no pare de gritar de emoción.

Al día siguiente escogí mi primer con un cliente en Lago Zurich. Yo me sentí muy nerviosa. Para mi era algo nuevo. No en cuestión de hacer quehaceres, pero si con esa persona.

Al llegar a su casa, me presenté, le dije que era su nueva Aliada y ella también se presentó. Le ayudé limpiando su recamara, lavando los baños y sus ventanas. Me gustó mucho que ella se asombró y me agradeció mucho por mi esfuerzo.

Después de ese servicio, ahora he encontrado muchos mas clientes y esta semana voy a sacar $1,500 pesos trabajando 4 horas de lunes a sábado.

Me siento muy desahogada por esto. Antes no podía dormir. No sabía como iba a salir con los gastos.

Me odiaba por no poderle dar a mi hija lo que ella necesitaba.

En el mes que llevo con esta plataforma, mi vida ha cambiado completamente. Ahora le doy mas tiempo a mi hija, puedo solventar la colegiatura, de hecho me toca la semana que entra el pago y ya lo pague ayer. Ya no me siento ahorcada.

Por fin le pude comprar zapatitos a mi hija: ¡Soy muy Feliz!

Yo no quiero que ella sufra las carencias que yo sufrí. Quiero que tenga una mejor educación. Ella es muy inteligente. Por ella trabaje lo que que sea y es la razón de todo mi ser.

Por mas de que Aliada es solo una plataforma, esta plataforma me dio lo que ninguna empresa me dio. Por fin tengo solvencia económica en mis propios tiempos. Realmente aliada me esta dejando crecer mas. Aquí yo puedo trabajar las horas que quiero y las que no. Siento que por fin soy dueña de mi propia vida.