Natalia Oliver fue nuestra primera clienta. Le prestamos su primer servicio el 28 de Agosto de 2014. Un año más tarde, más de 2,500 chilangos han abierto sus puertas a Aliada, más de 150 mujeres trabajadoras han triplicado sus ingresos y, en total, se han prestado más de 25,000 servicios a través de nuestra plataforma. Ha sido un gran año y, gracias esta comunidad tan vibrante que no para de crecer, es un honor decir con fuerza: Esto es sólo el principio.

Todavía me acuerdo cuando les estaba platicando a Aide, a Feliciana y a Gloria, las primeras Aliadas,  de este  proyecto. Siento como si fuera ayer la esperanza con la que me veían sus ojos y, también, sus fuertes aires de  desconfianza.

Fue esa esperanza que alimentó mi sueño de crear Aliada.mx. Fueron en esos 6 ojos que vi lo que podía ser y lo mucho que ellas lo necesitaban. Por el trabajo de esas tres mujeres comprometidas y trabajadoras, cuatro semanas después habían 8 mujeres prestando servicios a través de Aliada.

La chamba se estaba saliendo de control. Servicio en todas las zonas, una plataforma  que no servía, el día sólo con 24 horas y nada de recursos financieros, ante esta situación decidí ir al ITAM a buscar al primer becario de Aliada.

Sin un peso que ofrecerle, pero con una Misión muy clara, Alex se une al equipo y ha sido una clave fundamental en el equipo. Es por jóvenes como él que veo un México lleno de oportunidades en esta generación. Alex, no hay palabras para agradecerte todas esas noches sin dormir, y todo tu esfuerzo cuando lo único que tenía para ofrecerte eran esos tacos la esquina de mi casa.

Así, Alex y yo, comenzamos a conectar los servicios de manera manual y empezamos a construir los cimientos de este gran sueño.

Un mes después, en un evento de emprendedores conocí Ana Isabel Orvañanos. Ana tenía un proyecto similar con una misión paralela a la mía. Su misión ayudar a que mujeres como Feli e  Ino, las dos mujeres que trabajaban con ella, a vivir una vida digna. Al ver su coraje y su sueño, fue en un instante que decidimos asociarnos y unir fuerzas para cumplir la visión de Aliada: Para el 2020 triplicar los ingresos de más de un millón de mujeres y ofrecer programas estructurados para incrementar su calidad de vida.

La comunidad seguía creciendo y nuestra plataforma estaba a punto de caerse. Sin embargo,  gracias a las habilidades de Ana todos los servicios se seguían prestando. Eran épocas en las cuales vivía con mucho miedo, pero también con muchísima emoción. Aquí mi contacto con Dios se hizo más fuerte. En una meditación pedí encontrar un genio tecnológico que nos ayudara a reforzar nuestra plataforma y preparará la base de escalamiento para convertir en Aliada en lo que tenía que ser.

Una semana más tarde, en una fiesta, conocí a Guillermo Siliceo. Guillermo trabajaba para la mejor empresa tecnológica del país, había sido cofundador de otra startup y había fungido ya como CTO de otras dos empresas. Pero, lo mejor de todo, el era nuestro cliente número 145 y le encantaba la misión que teníamos. Varios mezcales mas tarde, pasó de ser cliente de Aliada a  nuestro primer director tecnológico.

Ahora sí éramos los “Fantastic Four”. Sin un peso en la bolsa, pero una visión clara hicimos un pacto: Juntos hasta que no haya una empleada domestica en el país. Si se prestan servicios de limpieza, se prestarán en una relación de igualdad, de respeto y sin jerarquías.

Nuestra Epifanía duró poco. Teníamos muchas ganas de cambio, pero nadie de nosotros tenía experiencia liderando a tanta gente y mucho menos ofreciendo servicios de limpieza. En consecuencia, la calidad de los servicios empezó a decaer. En un momento de mucho estrés, abrí mi Gmail y vi un correo con el título “Felicidades equipo Aliada, me encanta lo que hacen”. El remitente era Raúl Martinez Tapia. Raúl era el coordinador de Grupo Habita y el encargado de reclutar a las amas de llaves en el Downtown Hotel. Tres días después de ese correo, se convirtió en nuestro primer Director de Experiencia Aliada.

Gracias a su experiencia, la calidad de los servicios empezó a aumentar,  las Aliadas tenían más herramientas para crecer y el movimiento siguió caminando. Pero, lo mejor, es que Raúl no llegó sólo. Raúl trajo a Adriana Reyes su mano derecha en el hotel y, hoy, la mujer que trata a todos los usuarios que interactuar con nuestra plataforma como si fueran sus mejores amigos. Esa mujer puede no tener todas las respuestas, pero tiene uno de los corazones mas grandes que ha tocado el mío y que toca a cada persona que toca la puerta de Aliada. Con ella me queda claro, no son las personas que mas saben que cambian el mundo, sino las que entregan todo su corazón para que cambie. Gracias Adriana.

Dos meses mas tarde, nuestras cuentas volvían a estar en números rojos y en el momento de mayor crecimiento, llegó mi hoy mentor y gran amigo Alejandro. Alejandro es el fundador de Dila Capital y el primer inversionista institucional que vio y confío en nuestra misión. Con él, llegaron otros dos grandes socios que nos ayudarán a incrementar la calidad de los servicios y crear más oportunidades. Gracias Variv Capital y Capital Invent por dar todo por catapultar la misión.

Así, con altos y bajos, con miedos y con sonrisas, llegamos a nuestro primer cumpleaños. Ha sido todo un viaje. Sé que nos falta mucho. Que apenas empieza. Pero con todo el apoyo que hemos recibido de todos ustedes, de esta comunidad tan vibrante y tan esperanzadora, sé que lograremos crear un México más libre, más unido y más equitativo.

De mi parte, les prometo que daré todo por seguir luchando por crear más oportunidades para todas las Aliadas y por ofrecer soluciones atinadas a todas y todas los miembros de nuestra comunidad. De nuevo les agradezco muchísimo toda su fé y confianza que aportan en nuestro movimiento, sin ustedes esta sería solo un sueño.

Les mando un fuerte abrazo y, como siempre, estoy para servirles.

Rodolfo

CEO y Co-fundador

P.S. Cualquier cosa que necesiten, me pueden contactar en rodolfo@aliada.mx